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El Terremoto que derrumbó la confianza y sacó lo mejor de la mayoría
5 Mar 2010 Chile, Opinión, Yo Comenta
Recuerdo que el domingo 3 de marzo de 1985 en la tarde, yo caminaba por la alameda de Curicó y de pronto el suelo comenzó a vibrar y los postes oscilaban de lado a lado, al gente corría y yo no entendía que pasaba, hasta que escucho un grito “¡terremoto!” y en eso la casa del otro lado de la calle se desploma, los pastelones de la vereda subían y bajaban y las casas seguían derrumbándose en las calles, los cables eléctricos se cortaron y luego parecía que todo volvía a la tranquilidad, pero la gente empezó a correr y los autos iban y venían en contra del tránsito, luego a la casa y a esperar varios días a que volvieran los servicios básicos…
Al volver a clases lo primero que nos pidió la profesora de 6º básico fue una “composición del terremoto”
Durante los meses o semanas siguientes, recuerdo que Don Francisco (voz autorizada en esos años sin TV Cable) entrevistó a un sismólogo quien dijo que esto podría repetirse 25 años después y más fuerte…
Nunca pensé que ese señor tuviera tan “buen ojo” para predecir que esto sucedería 5 días antes de cumplirse los 25 años.
25 años después, en plena era 2.0 volvimos a la radio a pilas o a la radio del auto, donde una emisora de Curicó comenzó a transmitir desde la cima del Cerro Condell, la banda MW solo transmitía radios argentinas donde hablaban de un temblor en Buenos Aires y Neuquén, no entendíamos nada, luego alguien en la calle grita “el epicentro fue en Concepción y están saqueando el centro de Curicó…”
La radio curicana comenzó a transmitir, al rato llegó el Alcalde y luego Celso Morales a quien trataban de Diputado… :s En fin, la radio entregaba la información que podía desde el Cerro y lo que veía hacia abajo, por supuesto poniéndole un poco más de su parte como por ejemplo “las calles de la ciudad están colapsadas de automóviles…” en eso salí en auto y en cruzar Curicó de norte a Sur me demoré 5 minutos viendo el dantesco espectáculo de casas en el suelo, cañerías reventadas, personas con fogatas fuera de sus casas, el hospital con una grieta enorme, etc., algo absolutamente distinto a lo que vi en el ‘85.
Saqueos, turbas y usureros
La mayoría estuvimos sin luz ni agua y vimos a usureros vender 1 pan a $1500 o ponerle precio dependiendo de como vieran a la persona que tenían enfrente.
Muchas veces conversé con personas con las que concordábamos en que nuestro país era un país distinto a Haití y las peleas por arroz o harina y saqueos no ocurrirían acá; que equivocados estábamos…
En menos de tres horas desde que sucedió el terremoto ya habían supermercados saqueados, la gente robaba todo lo que podía y no tenía relación con el hambre, el objetivo único era robar y causar daño.
Nunca pensé que me daría vergüenza ver imágenes de mi país ni de su gente como la del delincuente que cargaba una lavadora.
El Tsunami
¿Dar la alerta o no? ante la duda hay que darla, no vengan con que la información no era clara o que no había internet o celular, Chile es un país bastante largo como para que el terremoto sacuda las oficinas de emergencia desde Arica a Punta Arenas; que aleguen no tener celulares ni electricidad, pero si no había electricidad ¿cómo recibieron este fax desde el SHOA?; en emergencias al menos debiera haber un teléfono satelital por región desde donde se pueda dar la orden de evacuar vía radio.
Las excusas sobran y molestan, cuando viene de una persona que está en Santiago con aire acondicionado, ropa limpia y seca y junto a su familia, a 500 kilómetros de quienes perdieron parte de su familia a causa de algo que se pudo evitar y ahora a penas tienen un pijama, frustraciones y un vacío en su alma como el señor al que se le soltó su hija de las manos y se la llevó el agua.
Como muchos, hace años que no le creo a los sitios del gobierno, primero porque los números telefónicos publicados ahí pocas veces son actuales, los días domingo aparecen ofertas laborales en el diario con la promesa de mostrar un link el día lunes y en la espera de que aparezca el link vamos llegando al miércoles y no pasa nada… porque las estadísticas publicadas en ciertos sitios son pobres y porque la página de la Onemi se actualiza “tarde, mal y nunca” (esto no es de ahora), con esos antecedentes no voy a buscar la información de un Tsunami; si tenemos un terremoto, de poco me sirve que un consejo de hombres buenos decida 30 minutos después si apretar o no el botón rojo y anunciar que viene la ola, a pesar de que los sistemas norteamericanos les estaban gritando que la ola venía.
No sirve de nada tener expertos en emergencia con doctorados en crisis y que tengan todos los procedimientos documentados: que hacer ante un terremoto, que hacer ante una inundación, que hacer ante un tsunami, si cuando hay que hacer lo que dicen los procedimientos esperan que la ola le esté mojando los talones a las personas que viven en la costa.
Ahora ¿Alguien le cree a la Onemi?, prefiero ver el NOAA. La Onemi no salvó vidas, lo hizo la misma gente que arrancó del agua.
Los edificios
Recuerdo cuando sucedió el famoso caso de las Casas Copeva, vergüenza nacional… al tiempo la constructora cambia de nombre…
Hace unas semanas vi como terminaban de desarmar los últimos andamios del edificio Alto Río en Concepción, se veía imponente y de lindos colores, pero nadie pensaba que se iría, literalmente, de espalda con sus habitantes adentro.
Hasta hace unos meses viví en uno de los tantos edificios de Concepción que se “sentaron”, debieron evacuar por seguridad, sus pisos se encogieron o se inclinaron como muchos que a penas tienen meses desde que se entregaron, casas que se hundieron en los rellenos mal compactados o terrenos que no fueron bien tratados previo a la edificación, muros que fueron rellenados con sacos de cemento y todas esas “cochinadas” que son vox populi pero hasta los inspectores municipales, que gozan sacando partes empadronados inexistentes, hacen vista gorda.
Es verdad que la Torre de Pisa está inclinada hace casi 1000 años y creí haber escuchado sandeces suficientes durante las campañas electorales, pero no de alguien que hasta hace una semana parecía serio, el Presidente de la Cámara Chilena de la Construcción; en momentos de tensión es evidente que dominan las declaraciones viscerales y viendo que entre Santiago y Concepción se vendría una serie de demandas de parte de los propietarios que perdieron la inversión de su vida o bajaría la demanda de departamentos y había muchos edificios a medio vender o terminar, había que contraatacar… y que mejor forma que bajarle el perfil al tema con una de las declaraciones más indolentes y absurdas que he escuchado en mi vida. Y la pregunta de vuelta es evidente ¿Ud dejaría a sus hijos o nietos viviendo en un edificio inclinado y fracturado?
¿Alguien compraría un departamento ahora?
Acá hay más proyectos de edificación en Concepción
Nos vamos a levantar
Muchas veces pensaba en como sería un terremoto grado 8 y nunca imaginé que vería esta calamidad, no solo de destrucción de casas, sino que de la naturaleza humana. Pero a veces la realidad está muy lejos de lo que la mente puede armar, esto iba más allá, más cerca de algunas escenas de The New Generation de Robotech con humanos e Invids peleándose la protocultura, que del ambiente de solidaridad que se ve en los días de una Teletón.
Se marcaron diferencias: ya sabemos como actúa cada uno, quien es quien y cuanto pesan los valores para cada uno de nosotros en momentos de crisis y queda claro que lo que muchas veces se vocifera como imagen moral o apego a una religión, no pasa a ser más que letra muerta o palabras vacías.
Sin embargo, sigo pensado que somos más los honestos que queremos ver a nuestro país grande y de pie, que la tropa de ladrones con y sin corbata que saquearon locales comerciales, jardines infantiles y casas o engañaron a personas con los sueños de su vida y de alguna forma vamos a volver a ser el país que éramos hasta hace 10 días
Hay algunos a los que les gusta donar dinero y que los mencionen en la radio y televisión con gran pompa solo para engrandecer su ego y somos muchos más los que queremos ayudar sin necesidad de fotos ni flashs, pero nos da lo mismo, queremos ver a nuestro país de pie.
Fuerza Chile!! Volveremos a ser grandes.
Hasta ahora solo he publicado fotos de la calamidad en Curicó e Iloca, en los próximos días espero hacerlo con imágenes positivas de mi ciudad natal y Concepción volviendo a ser lo que eran, con mis recorridos de running nocturnos o matinales.
Para Iloca faltará un poco por ser un pueblo pequeño, pero estoy seguro que ya vendrán nuevas y hermosas postales de mi balneario. Como este atardecer de hace casi 1 año, el primero del otoño 2009.
Acaba de terminar la campaña “Chile Ayuda a Chile” y la meta se duplicó, solo espero que con esto no se de vuelta la página del terremoto y pasemos a la alegría de haber cumplido con UNA meta para llegar al cambio de mando con los ánimos más calmados y los pueblos chicos olvidados.









