Iloca antes y después
Esta foto la publiqué en un post que titulé “De Vuelta a la realidad”, el 14 de febrero de 2010, nunca imaginé que 13 días después la cara de mi playa cambiaría drásticamente.
La panorámica la saqué a orillas del estero Iloca, apuntando hacia donde estaba nuestra casa de descanso en Rancura.
Ayer me enteré que Google earth actualizó las fotos de la zona y pude apreciar desde el aire lo que vi por tierra.
La foto es del 10 de marzo, aun se aprecian sectores húmedos a causa del maremoto, la laguna que se formaba los veranos tiene una gran desembocadura, las casas que estaban al lado de las dunas fueron destrozadas y algunas desplazadas por el mar, en la foto se aprecia mejor.
Busquen “Iloca, Chile” en Google earth o pinchen este link; aun no están las fotos actualizadas de Constitución, Pelluhue, Dichato ni Talcahuano, por si alguien más se le abre el apetito de ver como estaba los barcos arriba de la plaza o quiere volver a analizar como murió tan poca gente con un cataclismo (según las cifras del Gobierno).

Nostalgia Talquina
En Talca he comido los mejores completos (hotdogs), me encantan esos con pan remojado de la 5 oriente con 2 sur, frente a la iglesia que se está cayendo a pedazos, la misma que los curas sostienen que no se cae (deben saber mucho de construcción y sismos), pero los del Ibiza eran incomparables, así como el Pan Francés o los Queques.
Hoy, después del terremoto del 27 de febrero, solo queda la fachada, así como en casi toda esa cuadra (1 sur entre 4 y 5 oriente).
Recuerdo haber pasado “las pruebas iniciáticas” de mi mechoneo “recolectando” dinero por ahí, mientras construían la primera versión de la 1 sur post 1990, antes de que convirtieran el tránsito de LA calle central en un verdadero nudo, lleno de cortes y vueltas para hacer un paseo peatonal provinciano, además del correspondiente estacionamiento subterráneo que viene de la mano de algunos alcaldes…
De Curicó a Iloca 1 mes después del 27-F
El sábado 27 de marzo, un mes después del tsunami y casi un mes atrás, con mi padre partimos a Iloca, teníamos que ver qué había pasado con nuestra “casa de la playa”.
Un café en la antigua “Hostería La Huerta” con pan con queso caliente me recordó aquellos viajes en bus de 4 horas (o más) entre Curicó e Iloca, de hace 20 o 25 años, donde la Hostería era parada obligada para los buses, ahí los choferes y auxiliares almorzaban, tomaban once o desayunaban mientras los 40 que íbamos arriba esperábamos pacientemente, no había apuro ni asfalto en el camino.
Próxima parada Hualañé con nuevo cajero automático del BancoEstado, se apreciaba daño en algunas casas; luego Licantén, donde tenía que parar a pagar mi permiso de circulación, con lo que fuera tenía que aportar para ayudar a la gente de Iloca.
Ahí pude conversar con la señora que me vendió el permiso y me decía que estaban sobrepasados con la demanda: LAN se había “puesto” con cerca de 600 patentes y TVN habría hecho otro aporte “importante”.
Luego la recta final, donde vendría lo que la TV no mostró ni puede describir; la llegada a La Pesca, con restos de casas, lavadoras, cocinas, refrigeradores, juguetes, restos de redes de pescadores, etc.
Después bajando por “El Peñón” comenzaban los letreros de agradecimiento y solicitud de ayuda y algunos metros más adelante El Campamento de La Pesca, desde el camino se veían algunas carpas y fogatas.
Seguíamos hacia nuestro destino, entre olores a aguas servidas y en descomposición, restos de casas, electrodomésticos, colchones, niños junto a sus padres caminando entre las ruinas y buscando cosas en lo que habrían sido sus casas.
Ya en Rancura se veían autos arrugados como papel o incrustados en las casas, algunas casas partidas por la mitad, otras sin techos o desplomadas.
Si bien el mar no se llevó nuestra casa, la dejó inhabitable, llena de arena, quebrada, con algunos muros menos y completamente descuadrada. Verla así fue impresionante, no estaba el olor típico de cuando llegábamos y abríamos la puerta para iniciar la temporada o un fin de semana de descanso, mi cama estaba llena de arena, las cosas que quedaban adentro estaban inservibles y algunas con agua descompuesta; había que salir luego de adentro, no era seguro estar ahí.
Seguimos hacia Duao, y ahí estaba la mentada escuela, 2 o 3 containers y unos juegos de fierro… no me cuadraba con la pompa que le había dado el Ministerio de Educación… en fin…
Almuerzo en “El Alero del Titanic” y seguimos hasta Lipimávida, donde pude conversar con la Señora Maribel, de Frutos de Lipimávida, quien nos contó desde primera fuente como fue lo del tsunami, sin incluir los típicos cuentos de “dicen que el mar…”. Fueron tres olas, una suave que era como una “subida de marea” y luego dos más que arrasaron con lo que encontraban a su paso.
Antes de la primera algunos no salieron de sus casas, por lo que tuvieron que nadar o dejarse llevar por el agua, ahí los que podían caminaban o se aferraban a un árbol o cerco. Así una señora del sector había perdido parte de una pierna por el arrastre de palos, autos, maderas, etc.
La historia es bastante larga y ver el daño que dejó el mar es asombroso y desolador, los medios de comunicación (que ya se olvidaron de esto), no son capaces de mostrar la realidad y sigo pensando que la campaña de Don Francisco fue para levantar el ánimo de un país golpeado por un megaterremoto y tsunami, dar por cerrado el tema en Santiago, realizar el cambio de mando en un ambiente “tranquilo”; así ahora el problema en “en el sur”, o sea “caso cerrado”… para que hablar de la construcción de mediaguas o de la conectividad de la VIII Región, particularmente de las provincias de Concepción y Arauco, eso da para otro post.
De vuelta en Concepción
Mar 14, 2010 Chile, Concepción, Opinión
Salimos de Concepción el 26 de febrero y recién el martes 9 pudimos volver.
El bombardeo morboso de los noticieros, aunque siempre exagerado y mostrando caos en toda la ciudad, no fue lo suficientemente efectivo para graficar la realidad.
Al bajar desde la ruta del Itata ya se sentía un aire “especial”, lo que fue aumentando al ver las bencineras sucias y con guardia militar.
Al entrar a la calle “Los Carrera” comenzó el verdadero espectáculo casa en el suelo, edificios cayéndose a pedazos, zonas marcadas como “Peligro de Derrumbe”, neumáticos aun humeando, locales saqueados, con sus cortinas reventadas y líquidos chorreando desde su interior.
El edificio Socovil… ícono del terremoto y mal definido como zona cero, ya que la catástrofe mayor fue en la zona de Talcahuano o Constitución, dantesco, nuevamente la Tv no fue capaz de plasmarlo.
Socovil bajó su sitio www.socovil.cl, eliminó videos promocionales, termino sociedades, etc, pero yo guardé el video antes de que lo eliminaran y lo subí a mi VIMEO.
Para cruzar el BioBio ya funcionaba una vía en el puente mecano pero con una gran fila de unos 4 kilómetros (doble fila de autos).
En San Pedro de la Paz, la basura estaba acumulada por toneladas afuera del supermercado Santa Isabel y donde se ubica la feria libre, luego los edificios Vista donde uno de ellos tenía una grieta que lo recorría desde arriba a abajo, construidos por Discon. Al frete un estacionamiento que se hundió y mantiene a una camioneta literalmente colgada con las ruedas en el aire.
Ya entrando a San Pedro del Valle, barricadas y la calle hundida unos 2 metros. En nuestro condominio casi todas las panderetas en el suelo. piscinas con agua cargadas a diario por bomberos, los adoquines de la calle desnivelados, la casa del lado de la nuestra desplazada un par de centímetros, los autos estacionados en posición de salida, colillas de cigarro por todos lados, el pasto seco, etc, pero afortunadamente ninguna casa dañada, excepto esta.
Camino a Arauco, la ruta 160 tiene varios sectores dañados, con derrumbes o quiebres en la carpeta, están trabajando para repararla pero hay cortes como el de Lota (Playa blanca) que sin duda tomará algunos meses, aún no he viajado de Arauco al Sur.
Viví en Arauco y siempre pensé que era una ciudad donde uno podía dejar el auto en la calle sin seguro o alarma, pero ver que saquearon todo y hasta robaron cajeros automático me hizo cambiar la visión.
Como dije en mi post anterior, cambió la forma de ver a la gente, a los vecinos y a los del otro lado de la calle… en mi barrio hace unos días se activó una alarma y en menos de 2 minutos habíamos 4 vecinos defendiendo la casa de otro, finalmente solo fue que el perro cortó el rayo y la alarma se activó.
Ya quedan 2 semanas menos de réplicas , pero el show sigue…
Tags: Chile, Concepción, earthquake, Opinión, terremoto
El Terremoto que derrumbó la confianza
Mar 5, 2010 Chile, Opinión, Yo
Recuerdo que el domingo 3 de marzo de 1985 en la tarde, yo caminaba por la alameda de Curicó y de pronto el suelo comenzó a vibrar y los postes oscilaban de lado a lado, al gente corría y yo no entendía que pasaba, hasta que escucho un grito “¡terremoto!” y en eso la casa del otro lado de la calle se desploma, los pastelones de la vereda subían y bajaban y las casas seguían derrumbándose en las calles, los cables eléctricos se cortaron y luego parecía que todo volvía a la tranquilidad, pero la gente empezó a correr y los autos iban y venían en contra del tránsito, luego a la casa y a esperar varios días a que volvieran los servicios básicos…
Al volver a clases lo primero que nos pidió la profesora de 6º básico fue una “composición del terremoto”
Durante los meses o semanas siguientes, recuerdo que Don Francisco (voz autorizada en esos años sin TV Cable) entrevistó a un sismólogo quien dijo que esto podría repetirse 25 años después y más fuerte…
Nunca pensé que ese señor tuviera tan “buen ojo” para predecir que esto sucedería 5 días antes de cumplirse los 25 años.
25 años después, en plena era 2.0 volvimos a la radio a pilas o a la radio del auto, donde una emisora de Curicó comenzó a transmitir desde la cima del Cerro Condell, la banda MW solo transmitía radios argentinas donde hablaban de un temblor en Buenos Aires y Neuquén, no entendíamos nada, luego alguien en la calle grita “el epicentro fue en Concepción y están saqueando el centro de Curicó…”
La radio curicana comenzó a transmitir, al rato llegó el Alcalde y luego Celso Morales a quien trataban de Diputado… :s En fin, la radio entregaba la información que podía desde el Cerro y lo que veía hacia abajo, por supuesto poniéndole un poco más de su parte como por ejemplo “las calles de la ciudad están colapsadas de automóviles…” en eso salí en auto y en cruzar Curicó de norte a Sur me demoré 5 minutos viendo el dantesco espectáculo de casas en el suelo, cañerías reventadas, personas con fogatas fuera de sus casas, el hospital con una grieta enorme, etc., algo absolutamente distinto a lo que vi en el ‘85.
Saqueos, turbas y usureros
La mayoría estuvimos sin luz ni agua y vimos a usureros vender 1 pan a $1500 o ponerle precio dependiendo de como vieran a la persona que tenían enfrente.
Muchas veces conversé con personas con las que concordábamos en que nuestro país era un país distinto a Haití y las peleas por arroz o harina y saqueos no ocurrirían acá; que equivocados estábamos…
En menos de tres horas desde que sucedió el terremoto ya habían supermercados saqueados, la gente robaba todo lo que podía y no tenía relación con el hambre, el objetivo único era robar y causar daño.
Nunca pensé que me daría vergüenza ver imágenes de mi país ni de su gente como la del delincuente que cargaba una lavadora.
El Tsunami
¿Dar la alerta o no? ante la duda hay que darla, no vengan con que la información no era clara o que no había internet o celular, Chile es un país bastante largo como para que el terremoto sacuda las oficinas de emergencia desde Arica a Punta Arenas; que aleguen no tener celulares ni electricidad, pero si no había electricidad ¿cómo recibieron este fax desde el SHOA?; en emergencias al menos debiera haber un teléfono satelital por región desde donde se pueda dar la orden de evacuar vía radio.
Las excusas sobran y molestan, cuando viene de una persona que está en Santiago con aire acondicionado, ropa limpia y seca y junto a su familia, a 500 kilómetros de quienes perdieron parte de su familia a causa de algo que se pudo evitar y ahora a penas tienen un pijama, frustraciones y un vacío en su alma como el señor al que se le soltó su hija de las manos y se la llevó el agua.
Como muchos, hace años que no le creo a los sitios del gobierno, primero porque los números telefónicos publicados ahí pocas veces son actuales, los días domingo aparecen ofertas laborales en el diario con la promesa de mostrar un link el día lunes y en la espera de que aparezca el link vamos llegando al miércoles y no pasa nada… porque las estadísticas publicadas en ciertos sitios son pobres y porque la página de la Onemi se actualiza “tarde, mal y nunca” (esto no es de ahora), con esos antecedentes no voy a buscar la información de un Tsunami; si tenemos un terremoto, de poco me sirve que un consejo de hombres buenos decida 30 minutos después si apretar o no el botón rojo y anunciar que viene la ola, a pesar de que los sistemas norteamericanos les estaban gritando que la ola venía.
No sirve de nada tener expertos en emergencia con doctorados en crisis y que tengan todos los procedimientos documentados: que hacer ante un terremoto, que hacer ante una inundación, que hacer ante un tsunami, si cuando hay que hacer lo que dicen los procedimientos esperan que la ola le esté mojando los talones a las personas que viven en la costa.
Ahora ¿Alguien le cree a la Onemi?, prefiero ver el NOAA. La Onemi no salvó vidas, lo hizo la misma gente que arrancó del agua.
Los edificios
Recuerdo cuando sucedió el famoso caso de las Casas Copeva, vergüenza nacional… al tiempo la constructora cambia de nombre…
Hace unas semanas vi como terminaban de desarmar los últimos andamios del edificio Alto Río en Concepción, se veía imponente y de lindos colores, pero nadie pensaba que se iría, literalmente, de espalda con sus habitantes adentro.
Hasta hace unos meses viví en uno de los tantos edificios de Concepción que se “sentaron”, debieron evacuar por seguridad, sus pisos se encogieron o se inclinaron como muchos que a penas tienen meses desde que se entregaron, casas que se hundieron en los rellenos mal compactados o terrenos que no fueron bien tratados previo a la edificación, muros que fueron rellenados con sacos de cemento y todas esas “cochinadas” que son vox populi pero hasta los inspectores municipales, que gozan sacando partes empadronados inexistentes, hacen vista gorda.
Es verdad que la Torre de Pisa está inclinada hace casi 1000 años y creí haber escuchado sandeces suficientes durante las campañas electorales, pero no de alguien que hasta hace una semana parecía serio, el Presidente de la Cámara Chilena de la Construcción; en momentos de tensión es evidente que dominan las declaraciones viscerales y viendo que entre Santiago y Concepción se vendría una serie de demandas de parte de los propietarios que perdieron la inversión de su vida o bajaría la demanda de departamentos y había muchos edificios a medio vender o terminar, había que contraatacar… y que mejor forma que bajarle el perfil al tema con una de las declaraciones más indolentes y absurdas que he escuchado en mi vida. Y la pregunta de vuelta es evidente ¿Ud dejaría a sus hijos o nietos viviendo en un edificio inclinado y fracturado?
¿Alguien compraría un departamento ahora?
Acá hay más proyectos de edificación en Concepción
Nos vamos a levantar
Muchas veces pensaba en como sería un terremoto grado 8 y nunca imaginé que vería esta calamidad, no solo de destrucción de casas, sino que de la naturaleza humana. Pero a veces la realidad está muy lejos de lo que la mente puede armar, esto iba más allá, más cerca de algunas escenas de The New Generation de Robotech con humanos e Invids peleándose la protocultura, que del ambiente de solidaridad que se ve en los días de una Teletón.
Se marcaron diferencias: ya sabemos como actúa cada uno, quien es quien y cuanto pesan los valores para cada uno de nosotros en momentos de crisis y queda claro que lo que muchas veces se vocifera como imagen moral o apego a una religión, no pasa a ser más que letra muerta o palabras vacías.
Sin embargo, sigo pensado que somos más los honestos que queremos ver a nuestro país grande y de pie, que la tropa de ladrones con y sin corbata que saquearon locales comerciales, jardines infantiles y casas o engañaron a personas con los sueños de su vida y de alguna forma vamos a volver a ser el país que éramos hasta hace 10 días
Hay algunos a los que les gusta donar dinero y que los mencionen en la radio y televisión con gran pompa solo para engrandecer su ego y somos muchos más los que queremos ayudar sin necesidad de fotos ni flashs, pero nos da lo mismo, queremos ver a nuestro país de pie.
Fuerza Chile!! Volveremos a ser grandes.
Hasta ahora solo he publicado fotos de la calamidad en Curicó e Iloca, en los próximos días espero hacerlo con imágenes positivas de mi ciudad natal y Concepción volviendo a ser lo que eran, con mis recorridos de running nocturnos o matinales.
Para Iloca faltará un poco por ser un pueblo pequeño, pero estoy seguro que ya vendrán nuevas y hermosas postales de mi balneario. Como este atardecer de hace casi 1 año, el primero del otoño 2009.
Acaba de terminar la campaña “Chile Ayuda a Chile” y la meta se duplicó, solo espero que con esto no se de vuelta la página del terremoto y pasemos a la alegría de haber cumplido con UNA meta para llegar al cambio de mando con los ánimos más calmados y los pueblos chicos olvidados.
Tags: Chile, chile earthquake, Opinión, Terremoto Chile
Las iniciaciones
Feb 6, 2010 Opinión
Hace ya varios días leí sobre el scout al que le dieron un apaleo, entre varios compañeros del mismo grupo, como parte de un supuesto rito de iniciación.
Luego leí sobre el carabinero con daños en su piel con algún producto químico, en otra “fiesta” de bienvenida.
Las declaraciones de los voceros de ambas instituciones decían que ellos no tienen ritos iniciáticos, para bajar el perfil de los hechos, solo les faltó decir que como bienvenida a sus nuevos integrantes hacían una fiesta con Bilz, globos y quequitos.
De ambos hechos puedo opinar del primero, fui scout y había grupos donde el castigo físico era parte de “la enseñanza”, y la mentalidad de algunos de sus miembros “rozaba” la paramilitar: jefes vestidos con boinas, con estrellitas metálicas, charreteras militares, uso de corvos en el cinto, castigos subiendo un cerro a “punta y codo”,”pagando” con flexiones de brazos y las “bienvenidas” en varios casos no eran exactamente con jugos y sufitos; y distaban mucho de lo que leí en “Escultismo para muchachos”.
Escuchaba a un vocero de la Asociación de Guías y Scouts de Chile referirse a la dignidad de la organización y el honor de sus miembros: con lo que estoy de acuerdo, efectivamente, conocí a muchas personas en mi paso por el movimiento, hice buenos amigos, también conozco a personas que me doblan en edad y al igual que yo se sienten agradecidas de lo que vivieron en los y aprendieron en los “Boy Scout”.
Pero no todo son recuerdos gratos: fui a a muchos campamentos, en algunos casi había que ir al baño con la mochila para que no se “perdieran” las cosas. Recuerdo claramente cuando en Chanco tuvimos que perseguir a un scout que nos robó media mochila al menos a 10 personas, después de algunas “conversaciones” volvió al campamento desde la casa de su tía con unas bolsas de basura llenas de ropa… o ruteros que estilaban llevarse “recuerdos” de los otros scouts. O grupos donde las bienvenidas consistían en dejar a una persona crucificada a pleno sol o amarrados a un espino en la precordillera en verano.
“Las bienvenidas” si existen y son tradiciones, aunque las nieguen, tal como me sucedió al ingresar a la universidad y siguió sucediendo hasta que “Chaputrón” se tiró un piquero en 10 cm de agua y se rompió la cabeza con una piedra, luego salió en TV diciendo que demandaría a la Universidad… al tiempo reconoció que fue él quien se tiró el piscinazo; pero estoy seguro que si no hubiese sido porque las autoridades universitarias amenazaron con sumario a quien abusara de un mechón, aún seguirían rapándolos, tiñéndolos o emborrachándolos con vino de 5º enjuague mezclado con huevos podridos y cabezas de pescado pero endulzado con azúcar Iansa :s
Así pues, las Iniciaciones o “rituales” de bienvenida están en todos lados y no vengan con que son aisladas excepciones, tal vez no están escritos en los manuales de instrucción, pero las tradiciones (buenas o malas) las hacen las personas, no los textos.
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133 “desconectados” por la realidad…
Jul 26, 2009 Chile, Concepción, Opinión
Durante este año he llamado en unas 10 ocasiones al 133, tratando de cumplir con mi deber ciudadano, en algunos casos para reportar accidentes, otras para informar semáforos en mal estado y anoche para reportar una pelea callejera donde había unos 40 jóvenes.
Después de unos 30 intentos sin respuesta, se dignaron a contestar, a 2 cuadras de la Subcomisaría de Carabineros y a pesar de la promesa del telefonista, NO LLEGÓ NADIE.
Lamento no haber alcanzado a filmar los botellazos y la pateadura en el suelo –de película– que le dieron entre 4 o 5 a uno de los involucrados.
Finalmente la “magna mocha” se disolvió sola, dado el estado de los niños, que literalmente “no se podían las patas”.
Acá va lo que alcancé a capturar desde mi ventana.
Tags: Carabineros, Concepción, Opinión
En tren al norte y al sur…
El fin de semana pasado viajé en Terrasur desde Chillán a Santiago y de regreso desde Rancagua a Concepción, terminando el recorrido a 3 cuadras de mi casa, en Biotren.
Recuerdo que en mi infancia los viajes a Santiago eran principalmente en tren y algunos a Constitución: en tren desde Curicó a Talca y luego en buscarril hasta Constitución (un viaje hermoso y pintoresco, 100% recomendable pero hay que hacerlo con tiempo).
En los 80’s el viaje en tren desde Curicó a Santiago muchas veces fue –lo que imagino– parecido a una peregrinación ya que los pasajes estaban más que sobrevendidos, con suerte podías subir y quedar parado cerca de un poste para afirmarte, literalmente el tren iba lleno hasta la pisadera. A esto sumemos puertas que no cerraban bien, las constantes demoras de una o más horas y a veces asientos de madera… y si en la mañana tomabas el tren que venía desde bien al sur, el olor era “característico”… :s
Ni hablar de ese fatídico viaje al Jamboree de Los Lagos en 1992, en el que estuve 27 horas arriba de un tren lleno hasta las pisaderas, tratando de dormir en los portamaletas de un carro sin luces y creo que no es necesario mencionar el estado de los baños… un verdadero tren de carga con ventanas que no cerraban… :s
En fin, el viaje del fin de semana pasada fue diametralmente diferente a los anteriores, con mi notebook con la batería cargada pude ver una película en cada viaje, con las piernas estiradas y una caminata por el pasillo cuando la película terminó, muy distinto al servicio “clásico” de Tur Bus con 50 asientos y más cómodo que el viaje en EMEBUS con los vidrios llenos del sudor y respiración condensada.
El viaje de regreso, con un día soleado después de una lluvia daba para sacar cientos de fotos en el trayecto del tren, pero los vidrios de las ventanas son fijos…
Lamentablemente no es un medio de uso masivo, los carros no llevaban más de 20 pasajeros; tal vez los motivos sean la escasez de horarios para sus viajes diarios, comparado con los buses que salen desde Concepción hacia Santiago casi cada 30 minutos y la diferencia de mil o mil quinientos pesos en el pasaje, pero esta diferencia se paga en comodidad.
Yo lo seguiré usando por su comodidad y buen servicio: tiene calefacción, espacio para estirar las piernas, no salta con los baches, no lo paran los Carabineros para subirse gratis
y a pesar de que el servicio de cafetería no es 5 estrellas, tiene lo básico para un viaje de 4 horas; además por primera vez le encuentro utilidad a la tarjeta de ex-alumno de la UTALCA, ya que tiene un buen descuento.





