Empanadas francesas?

Caminando por el centro de Concepción me encontré con un pasaje que no había visto antes, donde vendían empanadas, humitas y pastel de choclo; no pasé a degustar, pero paré a sacar una foto.

Así como en Talca tiene una forma particular de transportar los autos, en Concepción las empanadas las venden en Le Cordon Bleu y en el cerro San Cristóbal venden un mote con huesillo con “certificación” gringa.

De vuelta a la realidad

Se terminaron las mini-vacaciones, cortas (como todas las vacaciones) pero buenas, sin running, solo descanso y buena mesa, lo pasamos muy bien.

Acá dejo una panorámica de este lugar que me encanta, donde se puede dormir escuchando las olas del mar, Iloca.

Las iniciaciones

Hace ya varios días leí sobre el scout al que le dieron un apaleo, entre varios compañeros del mismo grupo, como parte de un supuesto rito de iniciación.

Luego leí sobre el carabinero con daños en su piel con algún producto químico, en otra “fiesta” de bienvenida.

Las declaraciones de los voceros de ambas instituciones decían que ellos no tienen ritos iniciáticos, para bajar el perfil de los hechos, solo les faltó decir que como bienvenida a sus nuevos integrantes hacían una fiesta con Bilz, globos y quequitos.

De ambos hechos puedo opinar del primero, fui scout y había grupos donde el castigo físico era parte de “la enseñanza”, y la mentalidad de algunos de sus miembros “rozaba” la paramilitar: jefes vestidos con boinas, con estrellitas metálicas, charreteras militares, uso de corvos en el cinto, castigos subiendo un cerro a “punta y codo”,”pagando” con flexiones de brazos y las “bienvenidas” en varios casos no eran exactamente con jugos y sufitos; y distaban mucho de lo que leí en “Escultismo para muchachos”.

Escuchaba a un vocero de la Asociación de Guías y Scouts de Chile referirse a la dignidad de la organización y el honor de sus miembros: con lo que estoy de acuerdo, efectivamente, conocí a muchas personas en mi paso por el movimiento, hice buenos amigos, también conozco a personas que me doblan en edad y al igual que yo se sienten agradecidas de lo que vivieron en los y aprendieron en los “Boy Scout”.

Pero no todo son recuerdos gratos: fui a a muchos campamentos, en algunos casi había que ir al baño con la mochila para que no se “perdieran” las cosas. Recuerdo claramente cuando en Chanco tuvimos que perseguir a un scout que nos robó media mochila al menos a 10 personas, después de algunas “conversaciones” volvió al campamento desde la casa de su tía con unas bolsas de basura llenas de ropa… o ruteros que estilaban llevarse “recuerdos” de los otros scouts. O grupos donde las bienvenidas consistían en dejar a una persona crucificada a pleno sol o amarrados a un espino en la precordillera en verano.

Las bienvenidas” si existen y son tradiciones, aunque las nieguen, tal como me sucedió al ingresar a la universidad y siguió sucediendo hasta que “Chaputrón” se tiró un piquero en 10 cm de agua y se rompió la cabeza con una piedra, luego salió en TV diciendo que demandaría a la Universidad… al tiempo reconoció que fue él quien se tiró el piscinazo; pero estoy seguro que si no hubiese sido porque las autoridades universitarias amenazaron con sumario a quien abusara de un mechón, aún seguirían rapándolos, tiñéndolos o emborrachándolos con vino de 5º enjuague mezclado con huevos podridos y cabezas de pescado pero endulzado con azúcar Iansa :s

Así pues, las Iniciaciones o “rituales” de bienvenida están en todos lados y no vengan con que son aisladas excepciones, tal vez no están escritos en los manuales de instrucción, pero las tradiciones (buenas o malas) las hacen las personas, no los textos.

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